Tu poema infantil favorito, el primero que recuerdas

Lo que uno aprende de niño, nunca se olvida

Tu poema infantil favorito, el primero que recuerdas

 By: Irania Patterson 

Leer poesía a los niños es una experiencia mágica, el niño descubre de esta manera el juego de la rima, las imágenes que acompañan las palabras y  la belleza del lenguaje.

Lo que uno se graba de niño lo recuerda para toda la vida. El primer poema –oración que recuerdo lo memoricé a los 4 años y era…:

Angel de mi guarda

Dulce Compañía

No me desampares ni de noche ni de día

No me dejes sola

Porque me perdería….”

O

“ Del cielo cayó una rosa

Mi madre la recogió

Se la puso en la cabeza

Y que linda le quedó”

Reconozco que es fascinante cuando se le pregunta a un anciano  sobre algún poema que recuerda de niño y en la mayoría de los casos tienen un poema guardado en los rincones de sus recuerdos que lo recitan a su cabalidad y con gran lucidez. Los ancianos podrán olvidar el presente pero no las palabras aprendidas años y años atrás. Apreciando así que lo que uno aprende de niño, nunca se olvida.

 

Cuando leas un poema a tu hijo está atento a los siguientes consejos:  

 

Tienes que leer el poema atentamente

Sólo te enterarás de lo que pretende fijándote bien en lo que realmente pone en el poema. De la misma manera que se producen fácilmente malentendidos cuando escuchas con poca atención a alguien que te habla, también se producen malentendidos si no escuchas atentamente al poema.

-Léelo, pues, atentamente y no sólo una vez sino más de una.

-Léelo también al revés, como si el final fuese el principio.

 

Busca la realidad

La poesía trata siempre de la realidad. Pero no sólo forman parte de la realidad las cosas, lo palpable, todo aquello que podemos observar, lo que podemos oler o probar con la lengua o tocar con las manos. Nuestra manera de vivir en comunidad, la complicada estructura que llamamos sociedad, también forma parte de ella. Y nuestros sentimientos e ideas, todas las vivencias que tenemos de la realidad que nos rodea.

-¿Cuál es la realidad tangible que describe al poema? ¿Qué sentimientos, ideas y vivencias expresa?

-¿Cómo presenta el poema a la sociedad y las relaciones humanas?

 

Un poema nunca es unívoco

En los cuentos infantiles se suelen encontrar personas que son absolutamente malas o buenas; en los discursos electorales se presenta una realidad sin contradicciones. Las personas y la realidad de los poemas suelen ser al mismo tiempo buenas y malas, y suelen estar llenas de contradicciones. Por eso un poema se puede entender de muchas maneras. Tú tal vez veas un trozo de realidad en él, un amigo tuyo, otro; tú tal vez creas que es pesimista, tu amigo, optimista.

-Pon a prueba tu vivencia del poema.

-Cuando hayas encontrado una interpretación trata de encontrar otra; cuando hayas descubierto el significado de una palabra o una frase, mira a ver si puedes encontrar otro.

 

El poema es el comienzo de una conversación

El poema es al mismo tiempo pregunta y respuesta.

-¿Qué tipo de preguntas nos plantea sobre nuestra manera de vivir unos con otros o sobre cómo nos trata la sociedad? ¿Y sobre la vida y milagros de los sistemas político y económico y nuestra dependencia de ellos?

-¿Qué respuesta da el poema?

-¿Sólo da una respuesta? ¿Es esta respuesta supersegura?

 

Estudia el lenguaje

El poeta no sólo elige una realidad que contar, elige también el lenguaje con el que contarla.

-¿Utiliza el poeta muchas palabras o pocas? ¿Utiliza un idioma coloquial o literario?

-¿Utiliza un lenguaje irónico, usa el doble sentido, escribe entre líneas, o emplea un lenguaje directo y sin florituras?

-¿Se limita a describir la realidad o expresa también sus sentimientos?

-¿Te habla o conversa contigo?

-¿Utiliza un lenguaje abstracto y general o concreto e íntimo?

 

Escucha el ritmo

La mejor manera de captar el ritmo del poema es leerlo en voz alta. Entonces oirás los pasos del poema y los arabescos que crea.

-¿Tiene todo el poema el mismo ritmo o cambia a lo largo de él?

-Compara el ritmo con lo que quiere decir el poema

-¿Qué es lo que subraya el ritmo? ¿Qué es lo que destaca del contexto?

-¿Te ayuda el ritmo a entender el poema?

-¿Crees que amplifica el contenido del poema como hace la caja de resonancia con el sonido del violín?

 

Fíjate en las metáforas

El poeta utiliza a menudo metáforas, imágenes del lenguaje. “Los dorados cabellos al sol” es una imagen; no describe el sol, nos proporciona una forma de mirarlo, de vivirlo. La metáfora es una manera de hablar de una cosa como si fuese otra diferente. Cuando dices “los pasos del corazón”, no quieres decir que realmente se marche a ningún sitio, lo que haces es darle a aquel con el que hablas la idea de que el corazón es un caminante en el camino de la vida.

-Busca las metáforas que hay en el poema

-¿Cuáles son las diferentes cosas o características que el poeta reúne en ellas?

-¿Te proporcionan la vivencia de nuevos y sorprendentes contextos?

 

Hablen juntos del poema

El poema no es sólo el comienzo de una conversación entre el poema y tú, sino también entre los otros que leen el poema y tú. Juntos podréis descubrir más cosas, verlas mejor. Las vivencias de los demás pueden añadir algo nuevo a las tuyas, sus puntos de vista y opiniones pueden darte nuevas interpretaciones y conocimientos sobre el poema o tal vez sobre tí mismo.

 

¡Escribe poesía!

*El original de este texto lo preparó el poeta sueco Sandro Key-Åberg para la Asociación Educativa de los Obreros y el Centro de Escritores de Estocolmo.

Y para muestra un botón…aplique estas técnicas al siguiente poema …por cierto uno de mis poemas favoritos del poeta Colombiano Rafael Pombo

 

Foto: Carátula del CD: Pombo Musical

La pobre viejecita de Rafael Pombo

Érase una viejecita

Sin nadita que comer

Sino carnes, frutas, dulces,

Tortas, huevos, pan y pez

Bebía caldo, chocolate,

Leche, vino, té y café,

Y la pobre no encontraba

Qué comer ni qué beber.

 

Y esta vieja no tenía

Ni un ranchito en que vivir

Fuera de una casa grande

Con su huerta y su jardín

 

Nadie, nadie la cuidaba

Sino Andrés y Juan Gil

Y ocho criados y dos pajes

De librea y corbatín

 

Nunca tuvo en qué sentarse

Sino sillas y sofás

Con banquitos y cojines

Y resorte al espaldar

 

Ni otra cama que una grande

Más dorada que un altar,

Con colchón de blanda pluma,

Mucha seda y mucho olán.

 

Y esta pobre viejecita

Cada año, hasta su fin,

Tuvo un año más de vieja

Y uno menos que vivir

 

Y al mirarse en el espejo

La espantaba siempre allí

Otra vieja de antiparras,

Papalina y peluquín.

 

Y esta pobre viejecita

No tenía que vestir

Sino trajes de mil cortes

Y de telas mil y mil.

 

Y a no ser por sus zapatos,

Chanclas, botas y escarpín,

Descalcita por el suelo

Anduviera la infeliz

 

Apetito nunca tuvo

Acabando de comer,

Ni gozó salud completa

Cuando no se hallaba bien

 

Se murió del mal de arrugas,

Ya encorvada como un tres,

Y jamás volvió a quejarse

Ni de hambre ni de sed.

 

Y esta pobre viejecita

Al morir no dejó más

Que onzas, joyas, tierras, casas,

Ocho gatos y un turpial

 

Duerma en paz, y Dios permita

Que logremos disfrutar

Las pobrezas de esa pobre

Y morir del mismo mal

 

Y cuál es tu poema infantil favorito, cuál es el primero que recuerdas….

Jul 03, 2012 | Category: Blog | Comments: 1

 

One Response to “Tu poema infantil favorito, el primero que recuerdas”

  1. cuando veo el resplandor
    de salir el sol
    cada mañanita
    amanezco mejor

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